martes, 21 de enero de 2014

Querida suegra...

Querida Suegra:
Siempre quiso a alguien fuerte, fiel, cariñoso, grande…en definitiva alguien digno de confianza para poder dejar en sus manos el bien más preciado que usted tiene en esta vida. Su hija. Entiendo su postura, pero me gustaría robarle unos minutos para poder presentarle la mía.
Desde que conocí a su hija me enamoré perdidamente, tiene esa belleza interior que atrae y amarra, o por lo menos en mi caso, así fue. Tiene esos arranques que adivino heredó de usted porque es clara, concisa, directa…sabe perfectamente lo que quiere y no duda en expresarlo, es inconformista, luchadora nata, cabezota y persistente, permítame decirle que cuando descubrí en ella estas características no pude más que caer de rodillas a sus pies, pues sabía que era la mujer perfecta. A estas alturas se estará preguntando qué hago diciéndole las virtudes de su hija, cuando usted que le dio la vida y la educó sabe bien cuáles son sus puntos fuertes y débiles, pero entiéndame a mí, hace poco llegué a su vida y no me creo que una mujer  tan perfecta con sus imperfecciones esté a mi lado ahora mismo y aún me pierdo un poco en intentar procesarlo, ya que no me considero una persona digna de ella.
Mi deseo principal con esta carta es dejarla tranquila, soy una persona con millones de defectos, pero también tengo mis virtudes y quiero que le queden claras unas cuantas cosas.
Conmigo su hija tendrá una compañía completamente fiel, ¿Por qué traicionar teniendo a la persona ideal a mi lado?, me gustaría envolver a su hija en mil capas de algodones para que jamás tenga que sufrir ni un ápice, pero me encuentro muy lejos de ser una persona perfecta, lo que le prometo, es que le evitaré el sufrimiento que pueda y que, si aun así sufre, tendrá todo mi ser para, como pueda, consolarla y apoyarla en lo que necesite.
No soy quizás todo lo fuerte que me gustaría ser, y puede que usted piense que no podría ni defenderme de un ataque, pero usted como familia que tiene ¿No protegería con uñas y dientes a quienes ama? Lo mismo le prometo, que protegeré a su hija con todo lo que tenga, soy capaz hasta de dar la vida por ella si hiciera falta, y con esto no pretendo convencerla ni hacerle creer que… no, solo le expongo un hecho que usted puede poner a prueba cuando guste.
Quizás no tengo los medios para hacer que su hija pase el resto de su vida como una reina, me refiero al terreno económico, pero le prometo deslomarme si hace falta, trabajando para darle la mejor vida que pueda, para que nunca le falte para un capricho y mucho menos un plato de comida en la mesa, porque jamás me lo perdonaría.
No soy muy paciente, pero con su hija tendré toda la paciencia del mundo, prometo escucharla, aconsejarla, servirle para lo que ella me necesite, ayudarla en sus altibajos, cuidarla cuando esté enferma… Poco más podría decirle porque soy una persona dispuesta a todo por mantener a su hija a mi lado y merecerla día a día.
He hablado con mucha gente sobre esto preguntando ¿Quién no querría como pareja de su hija a alguien dispuesto a todo lo que anteriormente he expuesto? La respuesta es que sería la persona ideal, porque a pesar de sus defectos y limitaciones como cualquier persona, se muestra perfectamente dispuesta a todo con tal de hacer feliz a otra persona. Y déjeme recordarle suegra que el mayor regalo que alguien le puede hacer a otro ser humano es amarlo con todos sus defectos y todas sus virtudes, y así es como yo amo a su hija y su hija me ama a mí.
Algo tan bonito, bello y puro…pero no será fácil, habrá discusiones como en cualquier pareja, altibajos y demás, pero déjeme decirle que siento que amo tanto a su hija, que sé que ella y yo lo superaremos todo.
Mucho e indagado y pensado en todo este asunto y, querida suegra solo tengo una manera de acabar esta carta y es con una pregunta, una pregunta que ya he formulado a mucha gente explicando previamente todo lo anterior escrito. Me han dado muchos tipos de respuesta obviamente cada persona es un mundo y tienen sus diferentes opiniones, pero hoy por hoy solo me interesa la suya.

Sabiendo todo lo que le he expuesto anteriormente, me crea o no ahora, el tiempo le demostrará que lo que digo es cierto. Su hija me ama, yo la amo y somos pareja, sé que usted no está de acuerdo con ello pero ¿De verdad es un problema tan grave que su hija y yo seamos mujeres sintiendo esto que sentimos?