Cada
persona nace con un alma, un alma con una vocación. Mi vocación es ser poeta y
si, por si te lo preguntabas tengo alma de poeta. Los poetas son personas
diferentes que sienten el mundo muy intensamente, son capaces de crear tanto
las cosas más bellas, como las cosas más horrendas, tienen ese don. Lo que no
me advirtieron sobre mi misma es que para crear y ser poeta mi vida se ve
envuelta en una especie de ruleta rusa en la que de estar completamente feliz
caigo en picado en la mayor de las desgracias. Dicen que los mejores poetas
crean sus obras maestras cuando caen o cuando renacen de sus cenizas, pero son
esas caídas repentinas lo que hacen que mi vida sea un auténtico caos en
ocasiones. Y lo peor es sentir que tengo poco control, que se me escapan muchas
cosas entre los deditos sin poder evitarlo. Si, soy capaz de describir cosas,
sentimientos y plasmar con facilidad poemas o textos en general…pero ¿de verdad
tengo que sufrir tanto para esto? Algunas personas dirían que si sin dudar, ya
que matarían por este don que a mi me nace tan natural…pero yo no estoy tan
segura, porque mas que un don es mi maldición…maldición que me consume a veces…puedo
llegar a destruir mi vida por el arte o construir mi vida en base al arte, sin
embargo, lo siento…soy de ciencias!!!! xD
lunes, 27 de agosto de 2012
viernes, 24 de agosto de 2012
Cazador y presa
Como un
disparo certero, que da en la diana. La alegría del cazador comienza con ver la
sangre, sin embargo la presa siente que todo se para. Mira hacia abajo y ve un
hueco sangrante donde antes solo había piel y músculo, el dolor le atenaza el
cuerpo y la mente mientras siente que ya no habrá un latido más en su pecho, su
corazón ha sido destrozado por un objeto tan pequeño y mortal, tan rápidamente
que apenas se dio cuenta cuando fue la última vez que respiró. Cae al vacío
mientras su cuerpo abraza el suelo rápidamente, como un peso muerto que es en
lo que se acaba de convertir. En un segundo, su vida a cambiado en un segundo
sin apenas darse cuenta de que tenía tantas cosas que hacer, tantos sueños,
tantos planes por cumplir. El cazador simplemente se alegra, cobra su presa a
la cual a perseguido con pasión, fervor y ganas, sin darse apenas cuenta que
acaba de matar a un ser vivo, que solo quería vivir. ¿No somos acaso a veces
así en el amor? ¿No ilusionamos sabiendo que todo tendrá final tarde o temprano
sólo porque no nos apetece estar solos en determinado momento? Tarde o temprano
llega el momento en el que tendrás el corazón de la otra persona a tiro y
créeme, sé que dispararás.
lunes, 6 de agosto de 2012
El fruto
Hacía mucho tiempo que se encontraba inseguro emocionalmente, pero desde que decidió romper con su pareja hacía dos años, nada ni nadie lo había hecho encontrar esa seguridad de nuevo. Caminaba cabizbajo, con las manos en los bolsillos de la chaqueta, postura algo encorvada y sin mantener los ojos fijos en ninguna parte. Hacía el frío típico de aquellas épocas de invierno y una brisa que a cada minuto que pasaba iba aumentando su intensidad.
Todo pareció cambiar de repente cuando se tropezó con la que sería el amor de su vida, pelo recogido con algunos mechones rebeldes que se negaban a ser atrapados en el moño, sonrisa amplia y perfectamente alineada y blanca, ojos grandes marrones que despedían esa alegría por la vida de la que él carecía. Tenia una chaqueta negra elegante y unos pantalones vaqueros ajustados y unos All Star negros en los pies. Las manos curiosamente parecían la de una niña de infantil que acabara de descubrir lo que eran las temperas y se hubiera pintado mas ella que el dibujo, pero esa sensación se le pasó al comprobar que acababa de salir de un edificio donde un gran cartel rezaba "Facultad de Bellas Artes".
Un tropezón debido a que él se quedó en el limbo mirándola y que ella ni si quiera se había percatado de su presencia les granjeó la oportunidad para quedar a tomar algo, oportunidad que fue el comienzo de una relación amorosa muy intensa, apasionada y fructífera con el paso de los años al verse ambos recompensados con un hijo.
Con el tiempo se aburrieron el uno del otro por olvidar esa fuerza e impulso que los empujó a estar juntos y la búsqueda por parte de ambos de afecto fuera del matrimonio, por ello ahora se encontraban en esa sala, separados por abogados peleándose por el fruto de aquel amor, que una vez juraron ambos que podría con todas las adversidades.
Todo pareció cambiar de repente cuando se tropezó con la que sería el amor de su vida, pelo recogido con algunos mechones rebeldes que se negaban a ser atrapados en el moño, sonrisa amplia y perfectamente alineada y blanca, ojos grandes marrones que despedían esa alegría por la vida de la que él carecía. Tenia una chaqueta negra elegante y unos pantalones vaqueros ajustados y unos All Star negros en los pies. Las manos curiosamente parecían la de una niña de infantil que acabara de descubrir lo que eran las temperas y se hubiera pintado mas ella que el dibujo, pero esa sensación se le pasó al comprobar que acababa de salir de un edificio donde un gran cartel rezaba "Facultad de Bellas Artes".
Un tropezón debido a que él se quedó en el limbo mirándola y que ella ni si quiera se había percatado de su presencia les granjeó la oportunidad para quedar a tomar algo, oportunidad que fue el comienzo de una relación amorosa muy intensa, apasionada y fructífera con el paso de los años al verse ambos recompensados con un hijo.
Con el tiempo se aburrieron el uno del otro por olvidar esa fuerza e impulso que los empujó a estar juntos y la búsqueda por parte de ambos de afecto fuera del matrimonio, por ello ahora se encontraban en esa sala, separados por abogados peleándose por el fruto de aquel amor, que una vez juraron ambos que podría con todas las adversidades.
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