lunes, 7 de enero de 2013

Mis noches...


Mis noches, no se conciben si no es al abrigo de tu mirada, de tu sentimiento, de tu pasión, de tu locura, de tu abrazo, de tus ganas de mí…
Pienso, pienso y pienso mientras estoy acostada pegada absolutamente de los pies a la cabeza en la fría pared, la sonrisa que me sale es épica, enorme y por su puesto lleva tu firma. Aquellos momentos, aquellos besos, quedaron atrapados en mi piel como un tatuaje que nunca podrá ser borrado. Recuerdo tus manos paseando con su libre albedrío por zonas que no debieran ser nombradas en una conversación civilizada y mi boca desesperada buscando la tuya en esa oscuridad. Siempre he tenido miedo a la oscuridad, pero en tu presencia no, porque eres la luz de mi mente, de mi corazón de mi imaginación y hablando de luz, que alivio cuando sin más se hizo en aquella habitación.
Dos cuerpos iguales pero diferentes entrelazados hasta el extremo, devorándose ansiando más y más en esa cama testigo de muchas cosas. La almohada, las paredes, si hablaran, demasiadas cosas nos contarían que deberían estar censuradas, no entiendo tanta traba, tanto tabú, el amor es amor y si se demuestra de forma sexual es una de las maneras más… Me voy por las ramas. Yo estaba pegadita a la pared recordando ¿No?
Posturas, bocados, besos, lametones, caricias, arañazos, gemidos…combinación perfecta de acciones imperfectas que forman el culmen del deseo, la pasión y el amor soltado al exterior con un par de gritos y estremecimientos que hacen que sientas que tú y tu pareja lleguen a pensar y a creerse, que son las únicas habitantes de la tierra, un remolino de sentimientos y acciones que, mientras están en esa cutre habitación de motel, lleguen a creerse los poseedores absolutos de la verdad, la razón y por supuesto del amor abrasador y arrasador que a ambas las invade.
No me gusta que me hablen de amor sin apenas intentar comprender ese mar que existe entre tú y yo cuando nos miramos a los ojos, somos algo más que sentimiento, algo más que sexo, algo más que personas, algo más que ese tú y ese yo que se puede apreciar cuando vamos por la calle sonriendo cogidas de la mano.
Me encanta cuando me tiras suavemente del pelo, o me haces esos ricos masajitos en la cabeza, son como una invitación a continuar explorando, y sé que aunque pasen los años, por mucho que te explore, por mucho que me aprenda la forma, el tamaño y la cantidad de todos los lunares de tu cuerpo nunca me cansaré.
Tus manos, espero que nunca se cansen de recorrerme, porque ya te advierto que las mias son adictas, necesito tener siempre ese pequeño contacto contigo, aunque sea viendo la tele en verano, a cuarenta grados de temperatura, te juro que un dedito mío siempre estará rozándote la piel, porque a veces dudo que existas, y llámame idiota, al finalizar cada día un dolor me atraviesa el cuerpo la mente y el corazón, y ese dolor se llama miedo a que esto termine, miedo a perder este sentimiento, estas ganas, este amor, este…de perderte a ti mi amor.
Besos, solo tengo una palabra y es INDESCRIPTIBLE, no quiero que acaben nunca, no quiero que pares jamás, quiero que duren por siempre o hasta que se nos desgasten de tanto roce. Es una necesidad constante y no es porque beses de forma diferente a otras, no es porque hagas nada en especial, sé que tienes tu propia manera y tienes esas peculiaridades diferentes a todas que me vuelven loca, pero la verdadera y cruda diferencia es que vienen de ti, no de cualquier tía, son tuyos, y esos los hace necesarios para mi existencia.
Y mientras la cabeza se me va en mil temas más olvido que soy esa chica pegada a la pared solitaria, esa chica que está pegadita a la pared fría de su habitación acostada en una cama individual que sueña, pero no sueña con cualquiera, sueña con esa persona que a kilómetros de ella, se encuentra mirando por la ventana fumándose un cigarro mientras se congela mirando al cielo. Y a ambas por ese segundo cierran los ojos y estiran la mano hacia un lado, solo para descubrir que, una a su lado tiene el cenicero y la otra un hueco en la cama.               
En silencio susurro al aire congelado de la habitación et vull, et necessite, t’estimo y así me duermo con esa lágrima corriendo libre por mi mejilla con la palabra confía escrita en ella.

2 comentarios:

  1. te diría que escribes bien, pero me supongo que te lo han dicho más de una vez. Te diría que escribes con el corazón, que al igual que hay personitas que ponen el corazón en la voz, tu le pones en escribir lo que en el momento te apetece. Gracias por dejar que leamos cositas como estas, se nota que te tiene el corazón robado. Te digo una cosa, si te hace feliz es ella quien merece tu sonrisa todos los dias. Ole tu cuñada :)

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  2. Ainns eres tan adorable que cualquier día te como!!!! xD el corazón se me escapa con cada cosa que hago, pero obviamente aquí es donde me fluye con mayor libertad muchas gracias a ti y a todos los que se dignan a pararse unos minutos a leer mis cosas, que aunque parezca mentira, aun me cuesta la vida y más publicarlas. Muak Ole Muñecaa!

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