Mis
noches, no se conciben si no es al abrigo de tu mirada, de tu sentimiento, de
tu pasión, de tu locura, de tu abrazo, de tus ganas de mí…
Pienso,
pienso y pienso mientras estoy acostada pegada absolutamente de los pies a la
cabeza en la fría pared, la sonrisa que me sale es épica, enorme y por su
puesto lleva tu firma. Aquellos momentos, aquellos besos, quedaron atrapados en
mi piel como un tatuaje que nunca podrá ser borrado. Recuerdo tus manos
paseando con su libre albedrío por zonas que no debieran ser nombradas en una
conversación civilizada y mi boca desesperada buscando la tuya en esa
oscuridad. Siempre he tenido miedo a la oscuridad, pero en tu presencia no,
porque eres la luz de mi mente, de mi corazón de mi imaginación y hablando de
luz, que alivio cuando sin más se hizo en aquella habitación.
Dos
cuerpos iguales pero diferentes entrelazados hasta el extremo, devorándose
ansiando más y más en esa cama testigo de muchas cosas. La almohada, las
paredes, si hablaran, demasiadas cosas nos contarían que deberían estar censuradas,
no entiendo tanta traba, tanto tabú, el amor es amor y si se demuestra de forma
sexual es una de las maneras más… Me voy por las ramas. Yo estaba pegadita a la
pared recordando ¿No?
Posturas,
bocados, besos, lametones, caricias, arañazos, gemidos…combinación perfecta de
acciones imperfectas que forman el culmen del deseo, la pasión y el amor
soltado al exterior con un par de gritos y estremecimientos que hacen que
sientas que tú y tu pareja lleguen a pensar y a creerse, que son las únicas
habitantes de la tierra, un remolino de sentimientos y acciones que, mientras están
en esa cutre habitación de motel, lleguen a creerse los poseedores absolutos de
la verdad, la razón y por supuesto del amor abrasador y arrasador que a ambas
las invade.
No me
gusta que me hablen de amor sin apenas intentar comprender ese mar que existe
entre tú y yo cuando nos miramos a los ojos, somos algo más que sentimiento,
algo más que sexo, algo más que personas, algo más que ese tú y ese yo que se
puede apreciar cuando vamos por la calle sonriendo cogidas de la mano.
Me
encanta cuando me tiras suavemente del pelo, o me haces esos ricos masajitos en
la cabeza, son como una invitación a continuar explorando, y sé que aunque
pasen los años, por mucho que te explore, por mucho que me aprenda la forma, el
tamaño y la cantidad de todos los lunares de tu cuerpo nunca me cansaré.
Tus manos,
espero que nunca se cansen de recorrerme, porque ya te advierto que las mias son
adictas, necesito tener siempre ese pequeño contacto contigo, aunque sea viendo
la tele en verano, a cuarenta grados de temperatura, te juro que un dedito mío
siempre estará rozándote la piel, porque a veces dudo que existas, y llámame
idiota, al finalizar cada día un dolor me atraviesa el cuerpo la mente y el
corazón, y ese dolor se llama miedo a que esto termine, miedo a perder este
sentimiento, estas ganas, este amor, este…de perderte a ti mi amor.
Besos,
solo tengo una palabra y es INDESCRIPTIBLE, no quiero que acaben nunca, no
quiero que pares jamás, quiero que duren por siempre o hasta que se nos
desgasten de tanto roce. Es una necesidad constante y no es porque beses de
forma diferente a otras, no es porque hagas nada en especial, sé que tienes tu
propia manera y tienes esas peculiaridades diferentes a todas que me vuelven
loca, pero la verdadera y cruda diferencia es que vienen de ti, no de cualquier
tía, son tuyos, y esos los hace necesarios para mi existencia.
Y mientras
la cabeza se me va en mil temas más olvido que soy esa chica pegada a la pared
solitaria, esa chica que está pegadita a la pared fría de su habitación
acostada en una cama individual que sueña, pero no sueña con cualquiera, sueña
con esa persona que a kilómetros de ella, se encuentra mirando por la ventana
fumándose un cigarro mientras se congela mirando al cielo. Y a ambas por ese
segundo cierran los ojos y estiran la mano hacia un lado, solo para descubrir
que, una a su lado tiene el cenicero y la otra un hueco en la cama.
En
silencio susurro al aire congelado de la habitación et vull, et necessite, t’estimo
y así me duermo con esa lágrima corriendo libre por mi mejilla con la palabra
confía escrita en ella.
te diría que escribes bien, pero me supongo que te lo han dicho más de una vez. Te diría que escribes con el corazón, que al igual que hay personitas que ponen el corazón en la voz, tu le pones en escribir lo que en el momento te apetece. Gracias por dejar que leamos cositas como estas, se nota que te tiene el corazón robado. Te digo una cosa, si te hace feliz es ella quien merece tu sonrisa todos los dias. Ole tu cuñada :)
ResponderEliminarAinns eres tan adorable que cualquier día te como!!!! xD el corazón se me escapa con cada cosa que hago, pero obviamente aquí es donde me fluye con mayor libertad muchas gracias a ti y a todos los que se dignan a pararse unos minutos a leer mis cosas, que aunque parezca mentira, aun me cuesta la vida y más publicarlas. Muak Ole Muñecaa!
ResponderEliminar