Y allí
estaba, en esa fiesta- reunión que ayudaba a elevar el estatus de su madre en
el partido político conservador al que se había afiliado desde que se habían
mudado a aquella nueva ciudad. Muerta del asco iba de un lado a otro enfundada
en su traje elegante, sonriendo a cualquier picapleitos aprovechado que quería
subir algún que otro punto en su carrera siendo amable con la hija de aquella
prometedora mujer a la que se la veía ascender sin frenos hacia un futuro
brillante, ya no solo en la comunidad autónoma, sino en el país.
Harta
de intentos de acercamiento por parte de los hijos idiotas de los asistentes
importantes, harta de su madre observándola con lupa, harta de aparentar ser
quien no era y sobre todo harta de ver al amor de su vida vestida de camarera
fingiendo no morirse de celos cada vez que algún chico se le acercaba, se
dirigió al baño cerró la puerta con llave y se colocó ante el espejo.
La
puerta sonó a los cinco minutos como había previsto y entró su camarera, el
amor de su vida. No hubo palabras, solo miradas. Ambas se dirigieron a uno de
los cubículos del baño y comiéndose a besos con urgencia comenzaron a quitarse
la ropa. Las cremalleras fueron bajadas lentamente, los botones fueron
soltados, las manos cada vez fueron más osadas en explorar esas zonas que a
simple vista no se ven y la obscenidad cada vez inundaba más aquel pequeño
espacio. Arañazos, besos, caricias, cambios de ritmo…Las únicas que se
perdieron el espectáculo fueron sus bragas que ante la prisa y la pasión
quedaron tiradas debajo de la taza del baño mientras una de ellas estaba
sentada con las piernas abiertas y la otra exploraba con su lengua las zonas
más sensibles de la entrepierna. Porque debido a un complot en contra de la
política, toda la escena estaba siendo retransmitida al salón principal de la
fiesta-reunión siendo sustituida la suave música de ambiente por gemidos y
jadeos de dos chicas, una que ama a la otra, pero la camarera por una cantidad
considerable pagada por el partido de la oposición de la madre de la chica que
tenía entre manos, es capaz de hacer cualquier cosa.
Este relato cuando lo lei me parecio increible con ese final, es muy sexual y cuando acabas es como JODER QUE CABRONADA jajajaja
ResponderEliminarjajaja pues fliparás con los que voy a publicar con el tiempillo ;) Ya están escritos y todo y más de una persona se a quedado con la boca abierta y si, en este obviamente todo el mundo tiene ganas de matar a la camarera xD Muchísimas Gracias por el comentario Un besote!
EliminarJooooder....ofú ^^
ResponderEliminarJajajja ganas de matar a la camarera y tal no? xD
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