Pasaron un par
de meses y el momento de que Megan me presentara a su hija y demás momentos
idílicos que me había planeado como, irnos a vivir juntas las tres, acabar
desenmascarando al marido y quedarme con mi chica, sentar cabeza por fin, dejar
el tabaco y las drogas. Vamos que no, que nada de eso. Entonces cierto día
harta de todos estos quebraderos de cabeza le confesé a Megan mis planes
descabellados la incluían a ella y a su hija. Al principio se comenzó a reír
con bastantes ganas cosa que me pareció normal, ya que la parte de dejar yo mis
porros y el alcohol era un poco cambio radical, pero yo era una ilusa al pensar
que solo se reía por esa parte. Se reía por todo el plan en sí. Y ahí se
comenzó a formar el apocalipsis de mi existencia.
Megan no es en
absoluto como pensaba, tenía un lado oscuro y miento si te digo ahora que no me
sentía completamente atraída por él, pero no sospechaba que podía ser tan
retorcido. Todos aquellos meses no habían sido más que una tortura para ella,
sí, me refiero a estar conmigo, enamorándome, engatusándome, vamos que mientras
yo me enamoraba y confiaba en ella, me clavaba un puñal que yo era incapaz de
notar ni de saber de su existencia, y mientras discutíamos y desvelaba sus
verdaderas intenciones me iba abriendo en canal con él diciéndome toda la
verdad.
¿Cuál era la
verdad? Que con cada polvo obtenía ella una foto que creía “eliminada” de mi
colección, con cada beso sellaba mis labios y me entretenía para que dejara a
su familia tranquila, con cada caricia se aseguraba de que yo no sería un
peligro ni me interpondría en su carrera como abogada. No sé qué enseñarán en
la carrera de derecho, pero Megan en mentir, engatusar y hacer de todo con tal
de llegar a sus objetivos podría ser la profesora suprema de todas las universidades
mundiales.
Y sí, por
patético que suene aquí estoy yo en esta bañera destrozada, ella después de
desvelar todo se marchó con una sonrisa en los labios insultándome, burlándose
de mí, viendo mis restos mientras yo estaba sentada sobre mis talones con la
espalda apoyada en una esquina de la habitación y la cabeza entre las manos y
entre las rodillas. Vale, fue un poco patético porque mientras la escuchaba lo
único que podía era sollozar de manera incontrolable y decir una y otra vez
“No, no, no” y no pienso dar más detalles de palabras que me dijo ni demás
mierdas, ¿Por qué? Porque nunca he sido buena paciente de psicólogo ni buena
paciente en general.
El portazo que
dio al salir entre risas fue lo que me despertó de mi infierno ardiente para
dar paso a otro aun peor, me arrastré como pude hasta la bañera abrí el agua y
mientras caía el agua fría sin piedad iba pensando en cada una de las palabras
que aquella mujer, el amor de mi vida por mucho que lo niegue, me dijo.
Parecía
mentira, pero si, se me había desmoronado la vida. Yo que juré que nunca
volvería a creer en el amor, que jamás confiaría en nadie aparte de mi misma,
estaba claro que hasta yo podía traicionarme y por supuesto soy consciente
ahora mismo de que no estoy en mis cabales, pero poco me importa ya.
Salí de la
bañera, me fumé un porro, me bebí casi media botella de algo de alcohol que
pillé por mi piso y me dirigí al ordenador. Fui a la carpeta dentro de la
memoria externa que tenía guardada en la caja fuerte, esa que tenía como título
“El actor feliz no es lo que parece…”. Y sí como seguramente habréis podido
adivinar eran las fotos del marido de Megan siéndole infiel. Las envié a mi
revista, con una carpeta adicional de fotos nuevas cuyo título es “Megan
tampoco se queda atrás” en la que había una colección maravillosa sustraída de
las cámaras de seguridad secretas que había en mi piso donde se nos mostraba a
ambas follando en mil posturas en todos los encuentros que tuvimos.
Después de eso
cerré el ordenador, salí de casa empapada y me fui a mi editorial, allí pedí
protección y que me escondieran de todo el mundo. Y así pude ver la caída de
esa familia y pude deleitarme con el sufrimiento de Megan.
Un año después
volví a mi casa, a la de siempre. Estaba todo ordenado, parecía que no me había
ido nunca y eso me encantó. Me dirigí a la nevera, saqué la primera botella de
alcohol que pillé la abrí y di dos largos tragos. Me asomé al balcón y allí
seguí bebiendo pensando en la vida, la muerte y demás. Lo sé, debería ir a un
puto psicólogo, pero ya es tarde para mí o en realidad quiero que sea tarde. Me
enamoré perdí, caí, no me he levantado, la destruí y ya no me queda nada. La
música no me llena, sacar fotos ya me da asco, el sexo ya ni acercarme a nadie
más puedo, así que aquí estoy dándole vueltas a la botella.
¿Qué pasó con
Megan? Pues acabó internada en un psiquiátrico, que se desmoronara su vida fue
demasiado para la obsesa del control, aquella que planeaba todo hasta la
absoluta perfección. Su hermana se quedó con la custodia de la niña porque el
padre después de descubrirse que engañaba a su mujer, siendo vigilado con lupa
por todos los medios, fue pillado infraganti mientras ejercía como jefe de su
negocio preferido, el tráfico de menores rusos para la prostitución, así que de
la cárcel no saldría en muchísimos años.
Volviendo al
presente si entras en mi piso lo que ves es el balcón abierto de par en par,
unas cortinas azules siendo agitadas por el viento, una botella de alcohol
vacía en la barandilla del precipicio, y ya si miras hacia abajo, se aprecia mi
cuerpo en el suelo, o lo que queda de él, después de una caída desde el ático
de mi edificio, la cual catalogaron como lo que fue, un suicidio en toda regla.
Siempre supe que abandonaría esta vida con estilo propio, ya que morir de vieja
amargada me parecía un puto rollo.
Para nada me esperaba este final de la historia...empece leyendola por casualidad y, finalmente, me ha encantado. He de decir que tu misma tienes una mente retorcida para llegar a esto jaja pero muy buena, espero mas historias largas de estas :)
ResponderEliminarPues me alegro mucho de que te gustara ;)mente retorcida creo que de eso me sobra y mucho, ahora estoy escribiendo relatos cortos pero en cuanto tenga tiempillo comenzaré otra historia larga :) mientras tanto si no la has leído ya, te recomiendo una que está en este blog que tiene 9 capítulos se llama Vico =) Un besazo enorme y muchísimas gracias!!
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