Tengo la sensación de que debería cerrar la boca, dejar de expresar de una vez lo que pienso. ¡Estoy harta! Digo algo en lo que creo firmemente que no sea por escrito y noto como esas caras cambian de gesto bruscamente como si les repelieran mis pensamientos, esas ganas de hacer una crítica afloran en la otra persona sin tan si quiera pararse a pensar en lo que he dicho...para darse cuenta dos minutos después que en el fondo quiere decir lo mismo que yo pero con otras palabras.
No se puede ir por la vida creyendo ser el más inteligente, el poseedor de la razón y de la verdad absoluta, hay que pensar de una manera un poquito más humilde...Todos estamos en este mundo y en cualquier segundo puede cambiar tu manera de ver la sociedad si simplemente se escuchara, se reflexionara y se contrastara con la propia opinión. La mayoría suele saltarse el segundo punto para directamente hundir la opinión de la otra persona y hacerle ver que estaba equivocada para obtener un agradecimiento inmerecido, ya que el que hace algo por la mera obtención de un premio perdonen....pero es una persona muy interesada y falsa. Parece ser que el hecho de aprender los unos de los otros es un hecho ya arcaico que nadie tiene en cuenta y que rebatir a los demás, defender mis creencias, pensamientos y opiniones a capa y espada es la única ley que vale en este mundo que aparenta ser civilizado.
Yo y estoy cansada de protestar por todo e intentar que por medio de mis palabras hacer ver a otra persona que erra en su opinión, forma de pensar o de actuar. No soy profesora de nadie y ante el caos existente yo ya me retiro, no quiero seguir dándome golpes contra una pared que no quiere ser atravesada, por eso no te sorprenda que el silencio abunde en mis labios y mi opinión ya no es expresada, es decisión mía libremente tomada ante mi apertura de ojos a este contexto que me rodea.
eso si, si quieren saber mi opinión o ayuda con respecto a algún tema solo la llave del dialogo y la pregunta rompen mi silencio y me hacen volver por unos breves segundos del exilio que yo misma me impongo
No hay comentarios:
Publicar un comentario