martes, 26 de junio de 2012

Despedida

La noche calló lenta, aumentando poco a poco y cada vez más esa pesadumbre y desesperación que le embargaba el cuerpo, en pensar en ese momento que quería llegara rápido y se aproximaba exageradamente lento...
El nerviosismo le presiona el corazón, mientras lanza miradas veloces de ida y vuelta a ese móvil que al mismo tiempo que perezoso y mudo le devuelve miradas cargadas de burla riéndose de ella y de su pena.
Cuando por fin está sola, el cuarto parece más grande y frío. Como única compañía tiene una mente atormentada pos la ausencia, un móvil que se ríe de ella y un corazón que con clamor grita su nombre y espera.
Cuando por fin el móvil rompe el silencio, se precipita hacia la puerta, la abre de un tirón y le da ese primer beso y ese primer abrazo de la noche, esa noche en la que no pasó nada y a la vez todo, en la que ya no se respiraba aire, no se tocaban cuerpos, no se buscaban y besaban labios, no se miraban los ojos y no se hablaban las bocas....Sino simplemente dos personas se amaron y se juntaron tanto que pasaron a ser una sola.
¡Maldita sea la mañana! ¿Por qué llegó? Despertaron de ese sueño del que por una vez no querían salir, se dieron ese beso que no se quisieron dar se acariciaron de tal forma que al salir por la puerta aun se pudieran sentir la presencia, el tacto, el aroma, el aliento de la una en la otra....
De esa noche no se arrepintieron de nada, salvo del amanecer que las separó y de esa despedida arrancada que jamás debió salirles del corazón.....

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